Guy Frómeta y el pulso del jazz dominicano

Summary

El baterista y percusionista Guy Frómeta, nacido en Santo Domingo, ha construido una trayectoria basada en el ritmo, la escucha y la colaboración. Desde su vínculo con Luis Días y Transporte Urbano hasta su papel en el Dominican Jazz Project, su trabajo muestra cómo la identidad musical dominicana puede transitar por el rock, el jazz latino, el folclore y la improvisación colectiva.

Un baterista puede impulsar una interpretación sin ocupar su centro. En la historia de Guy Frómeta, el ritmo también es una forma de escuchar: una manera de conectar músicos, sostener ideas distintas y darle pulso a una colaboración.

Frómeta comenzó a tocar la batería mientras crecía en un ambiente musical en Santo Domingo. En 1983, Luis Días lo presentó a Transporte Urbano, vinculando al joven baterista con una corriente influyente del rock dominicano. Durante ese período, su trabajo también se cruzó con OFS, Sonia Silvestre y Patricia Pereyra.

Su traslado a Nueva York en 1988 amplió ese vocabulario rítmico mediante estudios enfocados en la batería y el contacto con una cultura jazzística más amplia. El resultado no fue un rechazo del lenguaje musical dominicano, sino otra forma de escucharlo: ideas del rock y el jazz latino filtradas por ritmos y frases conectados con su lugar de origen.

Los escenarios de festivales se convirtieron en importantes espacios de encuentro. La historia oficial del Dominican Jazz Project sitúa el desarrollo de la colaboración en presentaciones relacionadas con Jazzomania y Casa de Teatro en Santo Domingo. Frómeta invitó al pianista Stephen Anderson a tocar con su grupo, donde las relaciones con músicos como el saxofonista Sandy Gabriel evolucionaron hacia un proyecto discográfico colectivo.

Dentro del Dominican Jazz Project, la batería de Frómeta pasó a formar parte de una conversación de conjunto marcada por el ritmo dominicano, la improvisación jazzística y el intercambio entre músicos de distintos lugares. La historia del proyecto pertenece a ese proceso compartido, no a un único fundador o intérprete.

El álbum Desde Lejos propuso otra forma de colaboración. Grabado a distancia, sus créditos oficiales identifican a Frómeta en la batería y como ingeniero y productor del proyecto en The Rooster Room, Santo Domingo. Ese crédito recoge las dos dimensiones de su función: dar forma al pulso de la música y ayudar a crear las condiciones para que el conjunto pudiera escucharse unido.

El recorrido de Frómeta por el rock, el jazz, los estudios de grabación y los encuentros de festivales regresa a una idea sencilla: el oficio musical crece mediante la conexión. Importa el pulso, pero también las personas que escuchan y responden a su alrededor.