Manuel Tejada y la arquitectura del sonido dominicano
Resumen
Manuel Tejada es un compositor, arreglista, productor e instrumentista dominicano cuyo trabajo conecta ritmos afrocaribeños con texturas electrónicas, jazz, pop y arreglos dinámicos de metales. Su trayectoria muestra cómo la arquitectura musical puede dar forma a una canción sin desplazar a sus intérpretes. “Para Quererte”, tema ganador por República Dominicana en Viña del Mar 1986, ofrece un ejemplo concreto de ese oficio colaborativo.
La voz más reconocible de una canción puede pertenecer a quien la interpreta, pero gran parte de su carácter se construye detrás del escenario. El arreglista decide cómo conviven ritmo, armonía, metales y texturas; el productor ayuda a convertir esas decisiones en una grabación terminada. La trayectoria de Manuel Tejada permite escuchar ese trabajo, muchas veces invisible, dentro de la música popular dominicana.
Después de estudiar en el Conservatorio Nacional, Tejada comenzó a componer a finales de los años setenta y desarrolló un lenguaje musical marcado por ritmos afrocaribeños e instrumentos electrónicos. Su trabajo transitó por el jazz, el pop y la música bailable dominicana sin tratar esas tradiciones como categorías inmóviles.
Mientras el merengue cambiaba durante las décadas de 1980 y 1990, Tejada participó en su evolución sonora mediante arreglos influidos por la tecnología contemporánea, el pop y el rhythm and blues estadounidenses, y una escritura vigorosa para metales. Esa contribución forma parte de una evolución colectiva de la música, no de la obra de un único creador.
“Para Quererte” ofrece un ejemplo concreto del oficio colaborativo de Tejada. Con música de Manuel Tejada y letra de José Antonio Rodríguez, la canción fue interpretada por Maridalia Hernández y ganó la competencia internacional para República Dominicana en el Festival de Viña del Mar de 1986.
El trabajo de Tejada también se extendió más allá de grabaciones individuales. Los perfiles sobre su trayectoria describen producción discográfica, publicidad y música para cine, además de proyectos orquestales y dirección musical en vivo. En esos espacios, la práctica que los conecta es el arreglo: asignar una función a cada elemento sin perder la identidad del ritmo.
Esa es la arquitectura del sonido de Tejada. No es una afirmación de haber inventado un género, sino una forma de construir música con suficiente cuidado para que tradición, tecnología e interpretación se encuentren dentro de una misma canción.
